La lenta espera
El día de hoy se recuerda a los caídos en la Guerra de las Malvinas, una de las tantas estupideces que hemos hecho en nuestra historia, no por el hecho de intentar recuperarlas, sino por la cantidad de vidas humanas que costó, cuesta y costará.
Mucho se ha dicho, incluso manifestado por el propio ámbito militar, respecto de las fallas de evaluación estratégica al enfrentarse con una potencia militar mundial y de conducción en el teatro de operaciones militar. El Gobierno del Presidente Menem en su momento consiguió que mediante la fórmula del paguas retomemos las relaciones con el Reino Unido de Gran Bretaña.
A pesar de aquel logro diplomático, todavía no flamea nuestra bandera allí, convengamos que por más que los “kelpers” vivan en Malvinas, nada hace apetecible a nuestro país como una nación a la cual pertenecer. Nuestra actual Constitucional Nacional expresa que es un derecho inaliable la aspiración de la integridad Territorial.
A pesar de tratarse de una ancronismo, deberíamos seguir insistiendo de una manera pacífica hasta lograr que vuelvan a nosotros.
Cuando era chico soñaba con ese día, cuando fue la guerra me apasioné, cuando perdimos la guerra sufrí, esto podría ser dicho por numerosos argentinos.
Es tiempo que nuestra democracia avance, ya logramos que sea una política de estado, sólo nos falta conseguir resultados.
Espero poder verlos en el resto de mi vida.