Verguenza por el fraude
Verguenza, verguenza, verguenza!
Es inadmisible lo que viví en el día de hoy, colas intermnables, como cualquier hijo del vecino fuí a votar, no podía creer al entrar al cuarto oscuro y encontrar que sólo habían boletas destrozadas, muchas de ellas visibles y vergonzosamente apócrifas.
Salir para pedir que revisaran el cuarto era enfrentarse con mis conciudadanos hartos de esperar para votar; es realmente triste perder la oportunidad y dejar empañada una elección.
No es posible aceptar que esto (al menos donde yo vivo) haya resultado una elección normal.
Salud ciudadanos.