Titulos, Titulitos, Titu-lejos
Ya Arturo Jauretche nos lo advertía desde el “Medio pelo en la sociedad argentina” y más aún “en el manual de las sonseras argentinas” cuando hablaba de “m’ijo el dotor”, qué necesidad tiene una persona de mentir, ocultar o tergiversar lo que es.
Querido compatriota, un título universitario no nos hace mejor personas, no nos hace más honestos, no nos hace diferentes, salvo en un plano… el de las oportunidades y la instrucción.
Hace poco vimos como un hombre sufrido por una desgracia que general la provincia más segura (Según Arslanian, León …
), bueno vimos cómo este señor que convocara cientos de miles de almas en la Plaza Congreso, mostraba su lado más hipócrita al reconocer que no era “ingeniero”, también asistimos como el pelado afrancesado también era identificado como “licencioso”.
Ahora aparece que Leticia Mayorga, la Leti tampoco tenía título… digamos esos papelitos que dan las universidades luego que Usted peregrinara por unos años, bueno la Leti no lo tiene, pero saben qué
se hacía pasar por psicopedagoga y era cosmetóloga, no se si hay un sindicato o agrupación que representan a las cosmetólogas, pero deben estar enojados con esta mujer.
Pero nuestra hipocresía no sólo llega hasta ahí, varios conferencistas tendrían los titu-lejos que vienen de lejos y que no son muy titus, es entonces cuando caigo en la utilidad que tenía esa costumbre de antaño de colgar los títulos en el living, bueno en épocas del photoshop no se si podrían distinguir.
Salud compatriotas y antes que alguien le recete algo mire si al menos tiene guardapolvo blanco, no sea cosa…